Grammy Awards

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17 de enero de 2013 • 08:43 AM • actualizado el 24 de enero de 2013 a las 12:52 PM

Carla Morrison, la mexicana que pasó del dolor a los Grammy

Carla Morrison regresará a Chile en abril del próximo año para ser parte de Lollapalooza. Antes, llegará por tercera vez al Vive Latino México, donde compartirá escenario junto a Blur y Los Fabulosos Cádillacs.
Foto: Sergio Piña / Terra
 

Por estos días, Carla Morrison se ha transformado en la revelación de la música mexicana. Con su disco debut ya obtuvo dos Premios Grammy, es parte de los festivales de música más importantes del continente y regresará a Chile en Lollapalooza 2013.

Con 26 años, es una de las estrellas más prometedoras de la música latina y ha sabido cultivar un estilo particular con letras cargadas de melancolía.

“Nunca pensé que algo que me causara tanto dolor al componerlo, me terminara haciendo feliz” cuenta la cantante respecto a su canción y disco “Déjenme Llorar”, que la llevaron a quedarse con las estatuillas a Mejor Canción Alternativa y Mejor Disco Alternativo.

¿Cómo fue tu reacción al saber que ganaste dos premios Grammy?

Es algo que no me esperaba para nada y mucho menos siendo independiente. No se siente como que me puedan nominar al Grammy y mucho menos ganarme dos, entonces estoy como muy en ‘shock’, ya quiero que termine el año para estar como en casa de mis papás y sentirme una chica normal de nuevo, porque de repente si es mucha tención, y no es algo negativo, solo que es algo que no te lo esperas y es raro.

¿Qué es lo que más cambia de ser alguien independiente… a ser alguien conocida en gran parte de Latinoamérica?

Se siente muy raro, de repente es un poco deprimente, en el sentido de que soy una persona muy sencilla. Vengo de un pueblo muy pequeño que es Tecate, en Baja California, que está como al norte de México, y soy ese tipo de personas que acostumbra los domingos ir al parque a comer ‘nieve’ y a darle pan a las palomas.  Entonces me pasa todo esto y obviamente, lo acepto y lo disfruto, pero es mucho. Hay momentos que los disfruto al máximo, que es casi todo el tiempo, pero hay otros en que me pongo muy triste, y me digo ‘hay, quiero ir a mi casa, no quiero estar aquí, quiero ver a mis perros’… porque es mucho. Vaya, lo que muchos artistas logran en 10 años, a mi me ha pasado en muy poco tiempo. Este año ha sido como – gesto de explosión con las manos -, me han pasado mil cosas a la vez. Onda, disco de oro y disco de no sé qué, y es raro y también me siento un poquito presionada porque la gente como que empieza a ver, qué vas a hacer ahora, y eso me hace sentir que todos están esperando que harás.

¿De que te afirmar para no ‘volverte loca’ cuando extrañas a tu familia y estás lejos?

De Dios. Trato de ser una persona muy espiritual y muy en contacto con Dios, porque si siento que cuando dices, qué hago, trato mucho de platicar con Dios. Cuando siento que me estoy sacando de onda, o no lo estoy disfrutando o estoy como triste, me salgo a caminar, me voy al cine, pero primordialmente, platico con Dios un buen rato.  Trato de sacar todo lo que traigo dentro, para volver a la conexión y decir: Podemos seguir.

¿Dios está dentro de tus canciones?

¡Si, si, si! Pues, para mi Dios está dentro de todas mis canciones, y en todo lo que hago y en todo lo que veo y en todo lo que me pasa. Trato de tener muy presente a Dios para la gente y para mi misma. No me da vergüenza, hay gente que me dice, ‘oh, por qué eres tan religiosa’ y no, no soy religiosa, si creo mucho en Dios y no tengo pelos en la lengua cuando hable de ellos, y eso tampoco me hace diferente. Soy una de las chicas más groseras o mal habladas que puedes conocer, y eso no me hace malas, estoy muy consiente de qué soy y de qué me rodeo.   Cuando me va bien o cuando me va mal, siempre le doy gracias a Dios, porque así es como él quiere que salgan las cosas.

En abril próximo volverás a Chile por Lollapalooza… ¿Cómo se siente ser parte de este mega festival?

Cuando me dijeron que iba a estar en Lollapalooza, obviamente me entusiasmé muchísimo. Un chico me preguntó ‘cómo se siente representar a México’ y yo… ‘ah, no sabía que era la única mexicana. Ya me siento muy nerviosa gracias a ti’. Y bueno, no me siento muy nerviosa, pero si como “wow”. Estas cosas son las que me sacan de onda. Como que no sé en qué momento pasaron y es todo como muy surreal y muy raro. Pero estoy contenta porque al final de día no es tan enserio, todos somos como niños jugando a ser grandes y jugando a ser músicos y sabemos de la vida y lo que sea.

@maurocanales Terra