Demi Moore
Foto: Getty Images
La estrella de Hollywood se siente en el peor momento de su vida tras el divorcio de Ashton Kutcher y el ahora escándalo por sus problemas de anorexia y abuso de sustancias.
"En lo referente a la autoestima, esta es una de las peores cosas que podían ocurrirle a Demi, ya que es una persona de carácter muy reservado. Se siente muy avergonzada por lo que ha pasado", explicó una fuente.
Además se resiste a entrar a rehabilitación, a pesar que sus hijos se lo han pedido. "Está claro que Demi necesita ayuda profesional pero no se siente preparada para ello. No quiere entrar en rehabilitación porque cree que sus problemas son meramente emocionales. Sin embargo, sus hijas están intentando convencerla para que ingrese, especialmente Rumer, que fue testigo de las convulsiones de su madre", explicó una fuente a la revista People.
La actriz está intentando solucionar sus problemas emocionales a través de una “terapia espiritual”.
La ferviente seguidora de la Cábala, una corriente alternativa del judaísmo, considera que este tipo de problemas son un don del que puede aprender. "Sus dificultades pueden verse como una oportunidad, como una bendición. Desde un punto de vista espiritual, lo que le ha ocurrido es una revelación que le ayudará a crecer y a darse cuenta de que tiene que ser más responsable con su vida", contó un amigo cercano a la edición digital de la revista People.
- Terra

