Navarro exige una indemnización US$1 millón por ‘daños físicos y mentales’, al ser sometido, golpeado y esposado por los guardias delante de los asistentes al concierto.
El joven declaró que fue algo muy humillante y que usaron violencia innecesaria para someterlo, pues sólo quiso acercarse al escenario para saludar a Gloria Trevi.

