El cineasta español Antonio Chavarrías presentó este sábado en el concurso por el Oso de Oro de la Berlinale su película "Dictado", un sombrío cuento de hadas sobre una niña que se convierte en una amenaza mortal para la pareja que la ha adoptado.
Aun cuando Chavarrías declaró tras la proyección que no quiso hacer referencias explícitas a los 'thrillers' psicológicos, al estilo de Alfred Hitchcock o Roman Polanski, el espectador siente que ese oscuro cuento nace de los miedos de la infancia, cuando la imaginación se desborda a veces en la oscuridad.
La trama de "Dictado" es bastante retorcida pues cuenta el terrible destino, en breves flash-backs, de dos hombres que cuando eran niños enterraron viva, "por jugar", a la hermanita menor de uno de ellos.
Uno de esos adultos es Daniel, un afable, joven y dinámico maestro de escuela interpretado por el talentoso actor Juan Diego Botto, quien vive con su hermosa compañera Laura, encarnada por Bárbara Lennie, cuyo deseo ferviente de tener un bebé se ha visto frustrado por problemas de salud.
"No quise defender ninguna tesis con esta película aunque ahora puedo decir que la idea que hay detrás de la historia es que el mal se puede desarrollar en cualquier lugar", declaró Chavarrías.
El personaje de Daniel va a vivir "un arco dramático brutal", pasando de la más completa normalidad a ser víctima de su oscuro pasado. "Estoy convencido de que todos tenemos adentro una semilla de maldad que si se desarrolla puede llevarnos a la violencia, eso es alimentado por el miedo", precisó.
"Esta película me la planteé como una fábula basada en los cuentos clásicos infantiles y en la tragedia griega, cuando se consuma una maldición, lo que está escrito, el destino, como en un dictado que tenemos que copiar", añadió el cineasta, conocido por películas como "Las vidas de Celia" (2006) y "Volverás" (2002).
"Es también sobre el peso de la infancia, sobre las sombras del pasado que se vuelven monstruosas cuando no lo afrontamos", dijo.
La vida de Daniel y Laura será trastornada irremediablemente con la aparición de una niña de 7 años llamada Julia, interpretada por la convincente Mágica Pérez, en la que Daniel cree reconocer a la pequeña que él y su amigo enterraron "por jugar".
"Debemos enfrentar nuestro pasado para que no produzca pozos de enfermedad, de locura, pesadillas. La vida de Daniel, que era normal al comienzo, se está desmoronando en esas pesadillas. El miedo que él siente engendrará la violencia, el miedo al otro, a lo desconocido", añadió.
"No quise situar el filme en la perversión de los niños, no era mi intención hacer una metáfora; el personaje de Daniel se siente amenazado, él cree que va a ser expulsado de su paraíso, siente pavor de verse desplazado, tiene miedo a perderse en la locura", precisó Chavarrías.
Botto reconoció que su personaje siente "unos celos patológicos" con la llegada de la niña a su hogar.
"El trata de aferrarse a lo que tiene, al amor de su mujer, pero esa cosa que no afrontó en el pasado va a carcomerlo, en él va a resurgir ese lado oscuro", dijo Botto.
Lennie, a su vez, dijo que "este filme pone sobre la mesa el egoísmo humano, mi personaje ha perdido un bebé en gestación y no ha hecho ese duelo, ella tiene una gran necesidad de ocuparse de la niña y no se da cuenta de lo que le está sucediendo a su compañero".
Mágica Pérez, que tenía siete años cuando se rodó "Dictado", dijo que se había divertido haciéndola.
"Ella vio la película como un juego, nuestra preocupación era que se fuera a traumatizar, pero ella entendió rápidamente de que se trataba, y entraba y salía del personaje con mucha facilidad", contó Chavarrías.
La narración de "Dictado" es apoyada por la envolvente música compuesta por Joan Valent y Zacarías de la Riva.
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