Cultura

publicidad
16 de noviembre de 2012 • 12:12 PM

Vida y obra de fotógrafo mexicano Álvarez Bravo llega al Palacio Bellas Artes

 

El Palacio de Bellas Artes de la capital mexicana albergará una exposición sobre la vida y obra de Manuel Álvarez Bravo, uno de los fotógrafos mexicanos más relevantes del siglo XX y un intelectual con un rico mundo cultural que traspasó fronteras.

"De Álvarez Bravo sabíamos que es uno de los grandes fotógrafos del siglo XX, pero no (...) quién era él, la persona, cuál era su forma de trabajar, de pensar, qué cosas le gustaban, por qué insistía sobre unos temas", dijo hoy a Efe el comisario de la muestra, Horacio Fernández.

El objetivo de la exposición "es que el público se encuentre no solo con la obra, sino también con la persona que la hizo, no a través de anécdotas ni de chismes, sino más bien de sus aficiones, de los objetos con los que convivió, de las cosas que más le gustaba ver...", explicó.

"Manuel Álvarez Bravo. Una biografía cultural" estará abierta al público del 23 de noviembre de 2012 al 3 de marzo de 2013 para mostrar gran parte de su obra, que hasta ahora estaba en manos de su familia o de las fundaciones a las que la donó en vida, cuando se cumplen 110 años de su nacimiento y diez de su muerte.

Contemporáneo y amigo de importantes intelectuales como el muralista Rufino Tamayo o los escritores Octavio Paz y Juan Rulfo, Álvarez Bravo (1902-2002) fue un fotógrafo que, en opinión del curador, conseguía "transformar los documentos en monumentos".

Logró "transformar imágenes que aparentemente no tienen importancia porque se las encuentra al azar, en los paseos por las calles de la ciudad donde vive, en algo mucho más especial", apuntó Fernández, quien conoció al artista hace unos años y pasaron juntos una tarde hablando de fotografía.

La exposición está dividida en cuatro partes. La primera muestra los inicios del artista, que siendo un veinteañero que trabajaba como contador y un aficionado de la lente se convirtió finalmente en un fotógrafo profesional.

"Hay fotografías de la primera exposición que hizo, en la que se ve que es un artista no definido, se ven sus cambios y cómo va definiendo sus modos de trabajar", contó Fernández.

La segunda sala la componen las obras de una exposición que hizo a sus 43 años, curada entonces por el museógrafo Fernando Gamboa, y que, en opinión de Fernández, es la época en la que se le ve consagrarse.

En la tercera puede verse el mundo de Álvarez Bravo según las cosas que más quiso, como la colección de fotografías de otros autores, estampas, arqueología y artesanía popular.

Y, por último, la cuarta sala reúne los 70 catálogos editados por galerías de todo el mundo y revistas para "contar un misterio", cómo un artista que vivió siempre en México, que hizo toda su obra aquí, se ha convertido en una referencia en el resto del planeta.

"Él se sentía miembro de una cultura, México, pero no se cerraba a eso. Recibía libros que le llegaban de Europa o Estados Unidos y cambió su obra en función de esa información, de sus contemporáneos", explicó el curador, quien definió al fotógrafo como "un ciudadano del mundo".

EFE en español EFE - Agencia EFE - Todos los derechos reservados. Está prohibido todo tipo de reproducción sin autorización escrita de la Agencia EFE S/A.