Extravagancias, berrinches, arrogancia y pedidos insólitos han sido tan protagonistas como los propios artistas que se presentaron a lo largo de la historia del Rock in Rio, cuya 11ª edición tendrá lugar en Madrid los días 29 y 30 de junio y 5, 6 e 7 de julio de este año.
Y aunque el origen del mayor festival de música del mundo esté relacionado con la “reflexión” y la “construcción de un mundo mejor”, el lema de los productores no parece sensibilizar a las estrellas del rock, que a cada año aparecen más rígidas y meticulosas en sus exigencias para subir al escenario.
Vea algunas anécdotas de pasadas ediciones del Rock in Rio que contribuyeron para mantener intacto el estereotipo de rockstar presente en nuestro imaginario.
Rock por la democracia
Hasta el final de la década del 80, el número de artistas de éxito internacional que se presentaba en América Latina era muy escaso. Los principales motivos para que las estrellas evitaran pisar en tierras latinas eran principalmente la economía, los militares – varios países, como Chile, Brasil y Argentina vivieron bajo régimen militar hasta fines de los años 80 – y los productores, que no arriesgaban invertir en eventos de gran magnitud. Idealizado por el publicista brasileño Roberto Medina, el primer Rock in Rio en 1985 tenía como objetivo “celebrar la libertad” en un momento de transición hacia la democracia después de 20 años de dictadura.
Récord de hamburguesas
La primera edición del Rock in Rio en 1985 recibió un total de 1.380 millones de espectadores, que consumieron 1.6 millones de litros de bebidas en 4 millones de vasos. Los aficionados mostraron no tener apenas hambre de rock: en nueve días de festival, fueron vendidos 900 mil sándwiches, 7.500 kg de pasta y 500 mil porciones de pizza. Mc Donald’s ha sido la empresa que más contenta ha participado del evento. En un solo día vendió 58 mil hamburguesas, grabando su nombre en el Libro Guiness de los Récords.
Desnudo “inocente”
En 2001, el entonces bajista de la banda californiana Queens of the Stone Age, Nick Oliveri, fue arrestado después de aparecer desnudo en el escenario frente a 150 mil personas. El músico tocó sin ropa durante cerca de 20 minutos hasta que vistió unos pantalones negros. Después del concierto, Oliveri fue detenido por el juzgado de menores de la ciudad brasileña e informado sobre las leyes vigentes por el juez Siro Darlan, quien, en ese mismo año, había prohibido la participación de menores de edad en una telenovela local. El magistrado, conocido por su carácter de defensor de la moral y las buenas costumbres, le dijo a Oliveri que “permitía la entrada de menores de 18 años para un festival de rock, no para un striptease”. El bajista, cuyo desnudo en Brasil no había sido el primero, se defendió afirmando que no sabía de la prohibición. Oliveri contó que había asistido a imágenes del Carnaval brasileño y, por lo tanto, no se imaginaba que el pueblo diera tanta importancia al nudismo en público.
Princesa abucheada
La cantante Britney Spears llegó a la edición de 2001 del Rock in Río acaparando toda la atención de la prensa y hasta llegó a exigir una sosia para despistar a los fanáticos durante el festival. Su desempeño en el escenario, sin embargo, fue lo que más llamó la atención – y abucheos – del público. La “Princesa del Pop” fue muy hostigada por la platea después de exhibir la bandera de Estados Unidos durante su show – práctica habitual en su gira – y por cantar con el apoyo de playback, un recurso utilizado, según los productores de la artista, debido al gran número de coreografías que su espectáculo presentaba.
Apetito por murciélagos
Ozzy Osbourne, exvocalista de Black Sabbath, recibió en 1985 una prohibición insólita de los productores del Rock in Rio. Una de las clausulas del contracto impedía al “Príncipe de las Tinieblas” de morder o dilacerar a cualquier murciélago, aves o animales en el escenario. La prohibición surgió después de que el cantante inglés arrancó tres años antes la cabeza de un murciélago en un concierto pensando que se trataba de un muñeco de goma. El astro del rock ya había protagonizado un incidente similar poco antes con una paloma en una fiesta de ejecutivos de la BBC. Su “apetito” inusual fue recordado con buen humor por la platea, que le tiró una gallina al escenario durante su presentación en Río. El animal salió vivo.
Campanas del infierno
La banda inglesa AC/DC, una de los headliners de 1985, exigió que los productores del festival consiguieran una campana de una tonelada para ser tocada durante la canción “Hell Bells”. El problema es que el artefacto tendría que ser transportado en un navío, lo que resultó carísimo. El idealizador del evento Roberto Medina tuvo que cumplir la exigencia en cambio de la presentación de la banda, pero cuando la campana llegó a Río el equipo se dio cuenta de que el escenario no aguantaba tanto peso. La solución fue crear una réplica de yeso de la con el apoyo de efectos sonoros para darle veracidad al número. El concierto de la banda de convirtió en uno de los momentos más memorables de la historia del Rock in Rio con Brian Johnson, sucesor de Bon Scott, sonando campanazos en medio a miles de aficionados.
Pelea de estrellas
En 2001 los hermanos Noel y Liam Gallagher de Oasis reforzaron su reputación de rebeldes al criticar públicamente la banda liderada por Axl Rose, Guns N’Roses, durante una conferencia de prensa en Río de Janeiro. Consultado sobre cómo sería un mundo mejor, Noel Gallagher fue contundente: “Un mundo con aire puro, sin armas y rosas”. La hostilidad entre las bandas, que tocaban en la misma noche, quedó evidente entre los aficionados, que durante la presentación de la banda inglesa gritaban el nombre de los Guns. La clausura del show, con la canción “Rock’n’Roll Star” fue dedicada a Axl. “Este es para el Señor Rose”, dijo Liam. Cuando Guns N’Roses entró en escena la respuesta vino de inmediato: “Ahora que ustedes ya durmieron es hora de rock and roll de verdad”, gritó Axl.
Previsiones apocalípticas
La Iglesia Católica pidió a sus fieles que no participaran de la “fiesta diabólica” que se llevaba a cabo en Rio de Janeiro en 1985, porque el rock era “una música alienante y provocadora” y “las consecuencias del orden moral y social deberían preocupar padres y maestros”. Las palabras del Cardenal y Arzobispo de Río, Don Eugenio Salles, seguían el estilo de las afirmaciones del entonces gobernador Leonel Brizola, que se apoyaba en referencias a las “profecías de Nostradamus”. Contaba la leyenda que a fines del siglo XX un gran encuentro de jóvenes en América del Sur terminaría en tragedia y muerte de miles de personas. El productor del festival Roberto Medina aseguró que la historia “fue inventada por periodistas borrachos en un bar”. Sin embargo, hay informaciones de que los idealizadores llegaron a hacer un “mapa astrológico” de evento para asegurarse de que todo saldría bien.
Berrinche de la “Reina”
Freddy Mercury, junto a Axl Rose, es considerado uno de los artistas más problemáticos de todas las ediciones del Rock in Rio. En 1985, el vocalista de la legendaria banda inglesa Queen no permitía que nadie se le acercara y amenazaba con desistir de presentarse en caso de que personas ajenas a su equipo le dirigieran la palabra. Según un artículo de la revista Showbizz sobre los 15 años del Rock in Rio, Freddie Mercury tuvo una crisis nerviosa al ver los pasillos llenos de grandes artistas brasileños que esperaban para conocerlo. El productor Amin Khader, responsable de las exigencias de las estrellas del evento, le avisó que las personas que estaban allí eran “artistas con la misma importancia” que él, pero el músico fue contundente y respondió que eso era imposible, “pues ellos me conocen, pero yo a ellos no los conozco”. El líder de Queen - que cobró el honorario más alto del evento, cerca de 600 mil dólares – exigió que todos salieran de su camino. Minutos después de escuchar insultos de los presentes por su actitud poco amigable, Freddy Mercury le preguntó a Khader si existían huracanes en Brasil. Al escuchar la negativa, el cantante respondió: “Pues termina de pasar uno por acá!”. Tras mirar el camerino del artista, el productor se llevó un susto al encontrar destrozada la habitación. “Había mamón papaya hasta en el techo”, recuerda Khader.
Rock en la sangre
El líder de la banda Bruce Dickinson mostró su profesionalismo durante la primera edición del evento. Mientras entonaba la canción “Revelations”, el vocalista chocó accidentalmente con el guitarrista Dave Murray golpeándose la cabeza con la guitarra. A pesar de la sangre cayendo por el rostro, el cantante prosiguió con el show como si nada hubiera pasado. La naturalidad de Dickinson hizo que los fanáticos pensaran que el accidente se trataba de un trueque para darle drama al espectáculo.

