Costa de Fuego

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21 de julio de 2012 • 02:02 PM • actualizado a las 05:05 PM

El heavy metal queda en familia

Una familia en Costa de Fuego
Foto: María Ramiro / Terra
 

El heavy metal es algo más que un género musical. Es un estilo de vida. Tal es la pasión que incluso se vive en familia. La primera edición de Costa de Fuego ha conseguido unir no solo a grupos de amigos que han llegado al camping a disfrutar del sol, el mar y la música sino que hemos podido encontrar multitud de familias que han venido a pasar  el fin de semana a Benicàssim para ver en directo a Marilyn Manson, Guns N’ Roses, In Flames o Nightwish en directo.

Uno de los ejemplos más claros lo encontramos en la familia Salinas, de Huesca. Ellos tienen claras sus preferencias sobre el cartel: “Hemos venido a ver a Marilyn Manson, Angelus Apatrida y Steel Horse” comenta Pilar, la madre. Llegan acompañados de Saúl, el hijo menor de 14 años. “Mi hermano Abel -18 años- ha preferido quedarse en casa. Es más de Hannah Montana” sonríe el joven. La fiebre por el heavy la lleva desde la cuna, su primer concierto fue con un año en Zaragoza. “Le llevamos a ver a los Mojinos Escozíos, desde ese momento le hemos acompañado a muchísimos conciertos”.

En la zona de acampada encontramos a Rosa Úbeda. Es la primera vez que viene a un festival y ha llegado acompañada de sus hijos Rubén y Saray de 21 y 18 años. Son de Castellón y no se quedan en Benicàssim a pasar la noche. “Volvemos a casa a dormir porque vivimos al lado”, afirma Rosa. Eso no impide que pasen el día en la zona de acampada junto a los amigos de Rubén, que ha vivido marcado por el heavy desde que en 2007 vio a Judas Priests, Megadeth y Testament en Zaragoza en 2007. No han querido perderse la llegada de Guns N’ Roses a la localidad castellonense, aunque el padre de familia “ha preferido quedarse en casa”, declara Rosa.

Todo no son familias españolas en Costa de Fuego. Por el recinto también encontramos a los Bohmeyer, llegados desde Hannover, Alemania. Raymel Bohmeyer lleva desde 1967 siguiendo la vida del heavy metal, algo que ha traspasado a su mujer Rospita, natural de Indonesia, y a sus hijos Rico y Lea de 12 y 17 años. “Es la primera vez que traigo a mis hijos a España y hemos decidido venir al festival para ver a Marilyn Manson, Nightwish y Guns N’ Roses”, declara Raymel. Sus hijos llevan viviendo la música en directo intensamente desde muy pequeños: “Mi primer concierto fue de Pink Floyd. Era muy pequeña” afirma Lea. “Ella ha estado en conciertos desde que estaba en el vientre de su madre”, sonríe Raymel.

Entre los asistentes más pequeños encontramos a  Empar y Neus Ferrer, de 10 y 7 años, viendo a Barón Rojo. Vienen acompañadas por sus padres Yolanda y Antonio. “Nos gusta la música de todos los estilos, la semana pasada ya estuvimos en el FIB”, declara la madre. Son de Valencia pero llevan viviendo en Benicàssim desde que sus hijas nacieron y este es el primer año que han decidido llevarlas a un festival. Empar prefiere a Bob Dylan, una de las grandes estrellas que tocó en la edición de este año del FIB pero Neus parece siente predilección por los ritmos más duros. “Está apuntada a clases de oboe pero creo que después de este fin de semana acabará cambiándolo por la guitarra”,  sentencia Yolanda. Ya saben, el heavy, si se vive en familia, se disfruta más.

Terra