Un largo telón negro cubría todo el escenario Costa de Fuego bajo la atenta mirada de miles de personas. Tras él se escondía Marilyn Manson, uno de esos artistas con estrella capaces de concentrar todas las miradas. Puede que el de Ohio ya no posea el éxito que guardaba en los años de Antichrist Superstar o Mechanical Animals en la segunda mitad de los noventa pero sigue manteniendo ese aura que todo lo absorbe.
Manson era la propuesta para liderar la segunda noche de Costa de Fuego en el escenario principal tras los buenos conciertos de Architects, In Flames o Nightwish, que fueron eclipsados por un show tan completo y medido que conseguía parecer pura improvisación. Y es que el estadounidense y su creatividad son capaces de fabricar una ambientación en la que se enfrentar agonía y terror con el más puro arte escénico.
Cuando ese telón cayó, la masa de gente que esperaba pudo contemplar al artista tapado con una máscara cubierto por una inmensa capa de humo y luces terroríficas mientras sonaba Hey, Cruel World, una de las piezas de su último álbum, Born Villain, editado este año y que sirvió como excusa para ofrecer un directo en el que lo audiovisual estaba más unido que nunca.
El americano jugó durante 60 minutos con una lista de canciones en la que concentraba canciones ya clásicas del metal alternativo como Love Song, Beautiful People, Antichrist Superstar, Rock is Dead o Coma White mientras tímidamente mostraba sus últimos cortes, próximos a la música industrial y aquellas versiones de Personal Jesus y Sweet Dreams que en su día supo adaptar y dar un color oscuro. Si hay un momento que pueda resumir una actuación de tal atractivo fue la que se produjo al final del show cuando un gran atril coronaba un escenario cubierto por parafernalia pseudofascista en el que Manson ascendió como una especie de pesadilla para interpretar Antichrist Superstar mientras arrancaba hojas de lo que se suponían biblias que lanzaba a un público que se movía entre absorto y frenético. La estrella de Marilyn Manson brilló como lo hace un cabeza de cartel.
- Desde el rock industrial ha pasado por momentos melancólicos dignos de Marilyn Monroe hasta los más violentos que serían de Charles Manson. Las dos caras de un mismo Marilyn Manson en un único escenario. Foto: Gabriel Pecot / Terra
- Marilyn Manson borra el mal sabor de boca que dejó en festivales como el Azkena Rock Foto: Gabriel Pecot / Terra
- Marilyn Manson pasa del glam rock hasta el metal industrial más duro. Foto: Gabriel Pecot / Terra
- Marilyn Manson y Twiggy Ramírez permanecen desde la formación original de la banda dando muestra de lo aprendido que lo tienen. Foto: Gabriel Pecot / Terra
- Un set list corto que empieza implorando a un mundo cruel con 'Hey, cruel world' y finaliza con asesesinatos catárticos, 'Murderers'. Foto: Gabriel Pecot / Terra
- Ha tocado su famosa versión del 'Personal Jesus' de Depeche Mode y el 'Sweet Dreams' de Eurythmics. Foto: Gabriel Pecot / Terra
- Marilyn Manson en 'Antichrist Superstar' han recurrido al viejo truco escénico de lanzar biblias despedazadas al público. Foto: Gabriel Pecot / Terra
- El artista huye de su espectáculo macabro de cortes y otros recursos sangrientos basándose más en la música. Foto: Gabriel Pecot / Terra
- Solo ha faltado que Brian Hugh Warner (Marilyn Manson) reconociera que es falsa la leyenda urbana de haber sido parte del reparto de 'Aquellos Maravillosos Años'. Foto: Gabriel Pecot / Terra
- Las ventas de los discos de Marilyn Manson han ido mermando desde 'Antichrist Superstar' pero la asistencia a los conciertos sigue siendo la misma. Foto: Gabriel Pecot / Terra


