Novelas y Tv

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29 de septiembre de 2010 • 09:42 AM

Ana María Polo tiene un caso estelar

Foto: Ana María Polo - Foto: Telemundo / Terra USA

Hoy sale al aire 'Caso Cerrado Edición Estelar', el cual se transmitirá de lunes a viernes a las 7:00 p.m


Hace casi diez años, cuando le ofrecieron a la Dra. Ana María Polo la oportunidad de conducir Caso cerrado ella lo asumió como "una aventura. Imagínate que pensé 'esto me va ayudar a darle publicidad a mi oficina', porque en aquella época y hasta hace casi dos años litigaba cotidianamente", dice telefónicamente la abogada cubana, cuya voz resulta familiar a millones de televidentes que la siguen diariamente a través de Telemundo a las 4:00 p.m. y que a partir de hoy la podrán ver también de lunes a viernes a las 7:00 p.m., en el horario estelar de la cadena.

"Me siento feliz, emocionada. Qué te puedo decir. Es un verdadero honor y lo digo de corazón que tanto el público como la cadena, me estén dando luz verde para entrar en las casas en horario estelar. Es un reto que estoy asumiendo con humildad y la mejor disposición para hacerlo bien", comentó la abogada.

"Verán una producción con contenido original para ese horario. No es que los casos que vemos a las cuatro de la tarde son los mismos que vamos a ver a las siete de la noche. El estudio está muy lindo. La única diferencia es que los casos más complejos, más para adultos se verán en el horario nocturno".

Polo aseguró que la idea de lanzar este nuevo programa surgió de las conversaciones que durante sus viajes y conferencias ha sostenido con el público. "Se me acercaba mucha gente y me decía: 'doctora nos gustaría verla por las noches'.

Algunas personas deseaban que la televisión hispana les ofreciera en horario estelar un contenido diferente al tradicional - refiriéndose a las telenovelas-. Así que nos lanzamos de nuevo al ruedo".

Sigue considerando el programa una aventura en cuanto a que a través del show diario ha crecido y crece cotidianamente personal y profesionalmente. "El ser humano tienen una capacidad infinita de sorprenderlo a uno", dice la famosa jueza de 51 años, quien a estas alturas debería estar curada en espanto, ya que por su programa han pasado casos y personajes insólitos.

Asegura sin titubeos y hasta con cierto pesar en la voz, que los casos que más le cuestan todavía son los que están relacionados con "el abuso a los niños. Hay padres cuyos hijos están siendo abusados y no se dan cuenta. Hay otros que por negligencia se convierten en abusadores. A veces te encuentras niños que se quedan solos en casa porque los padres necesitan trabajar y resulta que en el hogar ocurre un accidente. El niño va a la cocina y se quema con un aceite caliente. Allí los culpables son lo padres o quien sea el adulto responsable del menor porque el desconocimiento de la ley no excusa su incumplimiento", comenta la experimentada jurista.

"También me cuesta mucho tratar los casos relativos a la violencia doméstica o aquellos que tienen que ver con el abuso a nivel sexual".

Una de las características que ha hecho que el público se identifique con la Dra. Polo es su sencillez. A pesar de ser una mujer recia - tal y como lo exige la función que ejerce- es muy sencilla. Le habla al público en un lenguaje comprensible y es alguien que se muestra en cámara tal y como es. Al punto que confiesa arrepentida que una vez perdió los estribos. "Siempre he creído que el entrenamiento profesional te da herramientas de autocontrol. Además soy practicante ciega del respeto por el otro. Aunque una vez perdí los estribos y le lancé un vaso de agua a un hombre por la cara. Este tipo trajo a su sobrina desde República Dominicana, diciéndole a la madre de la niña que la iba a ayudar a criarla por la situación económica que vivía la familia. Cuando la niña llegó, la convirtió en su esclava sexual y la obligó a hacer una cantidad de porquerías. A los 16 años, la muchachita se le escapó con la ayuda de unos vecinos. Cuando se presentaron en el programa, este hombre hablaba con un descaro tan grande. Me decía 'yo hago con ella lo que me de la gana porque es mía'. No sé me encendí, me cegué y de una forma irracional le lancé el vaso de agua en la cara. Me quería morir, sentí que había traicionado el principio de respeto por el otro, pero fíjate que en los foros la gente me escribía notas de apoyo. Decían que al fin me había salido de mis casillas, que debería hacerlo más a menudo", comenta la también nominada al Emmy por Caso cerrado.

"Lo del Emmy fue una sorpresa y una bendición. El hecho de estar ahí al lado de grandes estrellas me hizo sentir y pensar que uno puede alcanzar lo que se proponga", dice la sobreviviente de cáncer, para quien una de las cosas más importantes es "no olvidar quién es uno, de dónde viene y a dónde va. Yo siempre me propuse no esconderme, no asumir una actitud de celebridad. Siempre he sido muy conversadora, así que hablo con la gente en la calle con toda naturalidad. La primera vez que te ven en el supermercado de tu vecindario te miran como la jueza de la televisión, la tercera vez que te ven eres una vecina más y eso es lo que yo soy, una vecina más".

Una vecina a quien pueden ver en su Mini Cooper ir y venir a todos lados y que sigue teniendo metas y sueños. "Está por salir mi primer libro que se llama Las cartas que no se vieron en Caso cerrado, que recoge básicamente casos de alto contenido sexual. Sigo escribiendo muchas canciones, así que algún día espero sacar mi CD", dice esperanzada hablando de sus planes. Aunque lo que más añora es: "ver a mi Cuba libre. Espero ver a mi país libre, sin yugos ni ataduras. Libre para pensar, hablar y vivir. Quisiera estar viva para disfrutar ese día".

Fuente: peopleenespanol.com

Terra USA